domingo, 9 de abril de 2017

Gorrión entre palomas

Abrir los ojos,

degustar lo insólito,

la tarde alrededor hecha paloma

dispuesta a merendar paz de tu mano,

a prestarle sus plumas.

 

 En medio de la plaza

hay un pájaro más y él no lo sabe

  

¿ Quién, decid

-en base a qué inquietud, qué travesura-

será el primero en levantar el vuelo?

 

Que el instante sea breve

es la excusa feliz para el poema.


Durará lo que dure,

la distancia

que separa la luz del desconcierto.

 

 Puede olerse el presagio,

! Cómo desea el aire hacerse añicos

de tanta algarabía!

 

Y aventarnos los últimos vestigios

que nos iban quedando de inocencia.