martes, 11 de abril de 2017

Lo fugaz

Con cuánta vanidad te desayunas.

Escuchas cómo el trino del pájaro del alba
celebra el que haya vuelto la hermosura más nítida
a rendirte sus dones .

Embebida en su canto te parece
menos frugal y amargo tu café.

Y sabes que ha salido
el Sol solo por ti, para dorarte
el cascabel que ha puesto en tu mirar
el que te sabes viva y amada nuevamente.

Hoy no miras los posos
que han quedado en la taza.

No sea que se empeñen en seguir siendo oscuros.

En ir contracorriente y hablar de la fugaz.