sábado, 15 de julio de 2017

Lo volátil


Duplicidades,
señas,
proyecciones
que intentan desligarse de los límites
que imponen los espacios,
complicidad que asiste a los simétricos
nacidos para ser inseparables.

Yo soy polvo insutil
y el aire existe
solo para elevarme con su aliento.

Sé bien que estás ahí,
gozo inefable,
puedo notar tu  hálito frutal y apetitoso
impregnando las tardes de domingo
de aromas amizclados
y en las noches de lunes te adivino
como un rumor de humo que promete
ser un sedante plácido,
sutil y embriagador.

Bagatelas,
consuelo para pobres,
que no sacian mis ansias de sentirte
colmándome por dentro.

Yo se bien lo que soy,
inconsistencia
que se sueña concreto y no merece
despertarse preñado
de magia y de emoción

Triste quimera inútil
el de la ruin materia que se amasa
a base de sudor , sangre y paciencia
en barro redentor
con el que modelar una ocarina
por si acaso cupiesen en su vientre,
las claves de la música.

No imagina que goza lo volátil
jugando al escondite con lo vacuo
y en someterlo al lento y desquiciante
suplicio de la espera.

Ya no me queda fe en que algún soplo llegue
a liberarme de mis aflicciones.

Soy un terrón oscuro y dolorido
que poco a poco va desmoronándose.