lunes, 8 de enero de 2018

Ambiciosa

Cuando la noche a insinuarse empieza

busco en tu pecho pródigo de esposo
un hueco que le sirva a mi cabeza
como almohada en la que hallar reposo .

Tú me besas los ojos, delicado,
y te inventas la fábula inocente
de una estrella que al cielo le has robado
para que desde hoy luzca en mi frente.

Yo te digo que no deseo nada,
ya sabes que no soy muy ambiciosa.
Para sentirme una mujer colmada.
me suelo conformar con poca cosa:
dormirme entre tus brazos descuidada
y despertar mañana en ellos, tan dichosa.