lunes, 8 de enero de 2018

Regalo


Si quieres dibujarme a pulso una sonrisa
que nunca se marchite, no me obsequies con flores,
ya sé que son hermosas, pero de sus colores
más vivos los desnuda un soplo de la brisa.

No me ofrezcas tampoco aquellas confituras
que ponen en la boca un sinfín de embelesos,
semejante al agrado de un enjambre de besos
pues llega a empalagarme su aluvión de dulzuras.

Regálame la música que corre por tus venas,
hazme con ella el Himno al Santo Disparate
de que este amor nos llene la vida de sentido.

Bailar a su cadencia nos lleva a las amenas
regiones donde habitan los locos de remate

que de ilusión se nutren por tiempo indefinido.