martes, 9 de enero de 2018

Señuelo


Cada uno se aferra a lo que puede,
con tal de preservar de la acedía
esa porción escasa de alegría,
que la vida, con suerte, le concede.

A cultivar virtud , a que no quede
pecado por probar, a la utopía
de encontrar la Verdad ... A la manía
de buscar el amor que nos agrede.

Yo ,que no tengo clavo en que colgarme
ni fe para librame de la quema,
fío mi redención a un solo anhelo

A mí lo que me toca es desangrarme,
alumbrando poema tras poema,
y soñar con que alguno emprende el vuelo.

Sé que es un señuelo...
Pero a ver quién consigue despertarme