sábado, 7 de abril de 2018

Sospecho que he vivido


Todos
vamos a diario andando por la vida
al modo de los ciegos,
tanteándola,
para ver si tomando la medida
exacta de sus cuernos
podemos torearla,
porque aquí
no existe burladero que nos salve
de sus mil embestidas,
de tener que tragarnos
a pie firme
miedo , rabia y dolor
a palo seco.

Sospecho
que en esta especie de lance estrafalario
llevo las de perder
y no sé cómo
cambia de tercio y suerte.

No trajimos un libro de instrucciones.

Nadie no dio un cursillo acelerado
sobre cómo triunfar en el intento.

Todo lo más tuvimos
algún sufrido ejemplo edificante
de cómo soportar ,sin inmutarnos,
a base de ponerse de perfil
y hacerse el Don Tancredo
sus múltiples derrotes.

Y después...
a bailar con la más coja...
en cada prueba
acierto, error, error..
acierto...

Error,
error,
error...

Y otra cornada más,
más cicatrices
que se añaden al mapa topográfico
que la existencia traza a pulso , a sangre y fuego,
sobre mi piel maltrecha
y ya van tantas...

Ya digo, últimamente,
por toda el repertorio de señales
que voy acumulando.
sutilmente sospecho que he vivido.