lunes, 1 de mayo de 2017

Reto


Yo ya no quiero hoy hablar de lo que siente
mi necio corazón, que escancia su cadencia
desbaratada y frágil sobre la indiferencia
de un sordo impenitente.

Ni quiero regalarte más tiempo los oídos
con su temblor de pájaro, del aire confitura,
no sea que terminen siendo la droga dura
del tuyo sus latidos.

Ahora acepta el reto,
desvélate y acierta en qué pliegues brumosos
de los silencios guardo mi voz , hecha secreto.

Y luego , sin desmayo,
devotamente espúlgalos con gestos amorosos
hasta que en un suspiro te cuenten lo que callo.