miércoles, 7 de febrero de 2018

El pretil de los adioses



Nos amamos tú y yo como quien sabe
que ha de apurarse a fondo la bebida
con que le obsequia el cáliz de la vida
antes de que su tiempo se le acabe.

Esquilmarse uno al otro era la clave
de la felicidad, la desmedida
afición por la fruta que exprimida
ofrece aquel dulzor salvaje y suave.

Usamos del amor como quien muere
o triunfa en el ardor de la batalla
por el fuego sagrado de los dioses.

Pero el amor no es eso lo que quiere...
Quién no sabe rendirse sólo halla
un sitio en el pretil de los adioses