jueves, 8 de febrero de 2018

María


María
( Esto no es un cuento y María no es la Bella Durmiente)

Érase una vez...
aquí o allí, no importa el tiempo o el lugar
un bello país...
este o aquel,pues para el caso nos da igual,
en el que al nacer
a cada uno le daban un tesoro, sin más,
ojos para ver,
 un par de manos
y dos piernas para andar...

Mente para aprender
y una voz clara con la que cantar.

No sé qué día fue,
quizás fue un jueves como todos los demás,
cuando ella nació,
nueva promesa de una primavera más,
pero un hada cruel
puso en su frente su mano misteriosa y fatal
y a ella le negó,
sin más razones su parte
en la herencia universal

Y María fue
ya diferente a todos los demás.

¿Qué sucedió?
¿ Qué aliento gris empañó ese cristal?
¿ Qué viento helado
se cierne sobre esta azucena?
Pero en las ojos de la nena
brilla un destello muy especial,
como una luz limpia y serena
que habla en silencio de eternidad.

Porque como María
no  hay en el mundo quien sonría.

Sonríele a María 
para que nunca deje así de sonreír.

Aunque se buscó
quien la curase entre los sabios del lugar,
nunca se encontró
ningún remedio que la hiciese mejorar,
no se presentó
príncipe o hada madrina
que conjurasen su mal
y María debió
vivir inmersa en su singularidad.

Nos toca a ti y a mí
besar su frente para que eche a andar.

¿Qué sucedió?
¿ Qué aliento gris empañó ese cristal?
¿ Qué viento helado
se cierne sobre esta azucena?
Pero en las ojos de la nena
brilla un destello muy especial,
como una luz limpia y serena
que habla en silencio de eternidad.

Porque como María
no  hay en el mundo quien sonría.

Sonríele a María 
para que nunca deje así de sonreír.

Porque como María
no  hay en el mundo quien sonría.


Sonríele a María 
para que nunca deje así de sonreír.