sábado, 29 de abril de 2017

Atalaya


Es lo que tiene
venir desde tan lejos.

Todo en torno se ha vuelto ya horizonte
fugitivo ,
lineal,
sin la promesa
de la menor incógnita.

Su escenario es el peso
que gravita en tu espalda

Cuesta tanto llegar a este altiplano
a merced del poniente
que una vez aquí es primordial
mostar la frente altiva
disimulando el vértigo y la duda.

-¿Valen la pena el sudor y el polvo?
¿Y si te faltan fuerzas para alcanzar la cumbre
donde cuentan que puedes si está clara la noche
adivinar el rostro de tu estrella?
¿ Cuándo se acabará esta cuesta arriba?
Sería tan hermoso
dejarse seducir por el abismo
si te creciesen alas…-

El aire limpio invita a este respiro
que da un aliento al pecho mientras finges
observar el paisaje en perspectiva

Dicen
que hace la distancia ver las cosas
amables y teñidas de pastel ,
que desdibuja
afiladas aristas,
pero a mí se me antojan simplemente
distantes.
Improbables quizás si no trajese
sobre la piel grabada su evidencia

Luce el Sol sobre el valle, es presumible
que vivir sea festivo, que suenen las canciones
del cortejo y la mies,
que dance el personal y reine la alegría

Pero aquí ya hace fresco
Hasta aquí sólo llega
la música de siempre, la que embriaga
el mundo desde dentro ,la que impulsa
a seguir pese a todo, leal a tu destino.

Si al menos
no todo fuese nieve, si en el páramo
glacial y solitario floreciese
para mí un edelweis.--

Y que no la agostase
la escarcha que se anuncia ya en mis ojos.