sábado, 29 de abril de 2017

Autoengaño


¿De qué sirve que al día lo niegue veinte veces?
¿Quién podría creerme ,aunque a voces pregone
que no preciso al Sol , conociendo que pone,
si es que sale, consuelo sobre mis desnudeces?

Son témpanos mis labios a falta de tus besos
y mis ojos a oscuras sin tu mirada están,
el agua no me sacia ni me alimenta el pan
y escapan los suspiros del pecho como presos.

Pero juro y perjuro con la frente bien alta
que ya no necesito junto a mí tu presencia.
Más que nada a mí misma de tal modo me engaño

Solo es que por las noches , sin compasión, me asalta
mi verdad alevosa con tanta diligencia...
Mi almohada y yo sabemos lo mucho que te extraño.