sábado, 29 de abril de 2017

El hueco

Lo cierto es que no supe
por qué ni cómo.
El hueco
fue ocupando lugar, ganando espacio
a expensas de lo vivo y  su emoción
sangrante y dolorida

Enorme vientre inverso,
en el alma gestante no hubo apenas
señales de aquel mal que soterrado
lento me devoraba .

Hoy sólo queda
este vacío ingente y pavoroso,
esta atroz, visceral, omnipresente
náusea devastadora.

Este imposible
afán por vomitarse.

Y expulsar
toda la indiferencia que ha medrado,
en esta especie de agujero oscuro
que hoy por hoy me habita.

Llegamos a ser luz
a expensas de las chispas que a nuestro pedernal
le sacan los pesares .

Me quiero deslumbrante , cegadora,
preñada de aflicciones
de aquellas que le obligan a la entraña
a ser un hervidero de amarguras
y rabias redentoras.

Conque ,adelante ,vida,
aquí tienes mis tripas expectantes,
empléate en ellas con todo tu talento.