miércoles, 26 de abril de 2017

Excusas


Él se excusa diciendo que tremola
por ser fiel a la brisa, que le imita
el vaivén que desangra a la amapola
sobre el trigal que en éxtasis crepita.

O que debe plegarse a la inaudita
sinfonía de azules que , ola a ola,
cadencia hasta el dolor, silente grita
el mar en su oquedad de caracola.

Pero yo me pregunto si es que existe
la justificación para el latido
de un corazón tan fatigado y triste.

Aunque si es por amor, del disparate
tenéis la explicación, bien es sabido,
a su son bailas, loco de remate.