domingo, 16 de abril de 2017

Arriba el telón


No se puede elegir.


No hay truco o trato.


La vida es quien decide

si ríes o si lloras.


Generalmente arbitra

salomónicamente

y discurre tu tiempo en este mundo

fluctuando a cada paso

desde lo más sublime y glamouroso

hasta lo más grotesco.


Del drama a la comedia

y de ahí al vodevil disparatado.


Ahora ha decidido

que muestre ,a mi pesar,

mi lado más humano y más sensible.


Y, por qué no decirlo,

más patético.


Este en el que me exhibo confundida,

 angustiada, sin rumbo,

inconsecuente



Solo alcanzo a pedir al que me mire

el discreto silencio respetuoso

que da la compasión.



Y el conocerse

forjado a sangre y lágrima

con la misma mezquina  y vulnerable

materia portentosa que los otros.