sábado, 22 de abril de 2017

Mañana



Mañana.

Mañana habrá de ser cuando de nuevo
despertaré con ganas y con fuerzas
para enredarme en descifrar las claves
que nos ofrece el día.

Me buscaré las mañas
para atrapar al vuelo en las coloraturas
de arpas y violines en pleno desvarío
que definen la esencia intangible del aire
alguna melodía que acelere
el pulso
y que detenga
la pulsión del dolor por este tiempo angosto
empeñado en hacerse
un tedioso presente indefinido.

Para exprimirle el jugo
a la luz matinal que nos sonríe
y hacerme con sus posos más dorados
un elixir que embriague
el alma y que le regale esa resaca
de una dulce alegría sempiterna.

Para encarar el reto de la vida
con ilusión, aun a pesar del miedo.


Para sentir sobre la carne el tacto
placentero y violento que provoca el vivirla


Cómo le pido al cielo que amanezca mañana....

Y que por una vez
al fin sea mañana.