domingo, 16 de abril de 2017

La memoria del brillo

Supiste alimentarla
con las palabras puras que nacían
de sentires oscuros,
con la música ardiente y luminosa
que imitaba el rumor de tu latido.

Ahora no la apures.

No agotes esos últimos
destellos de la lámpara
mágica y milenaria que te habita,

Aunque el viento te apague la candela ,
deja dentro de ti
la memoria del brillo.

Y el rescoldo
de su buenaventura titilando
en tu carne rendida a la evidencia
de los primeros pasos del invierno .

A tu esperanza inerme,
solo su devoción puede salvarla
de los mordiscos ávidos del frío.