sábado, 22 de abril de 2017

Polvo de estrellas



Nacimos para ser materia oscura,

el capricho de un dios

o el cachondeo

de una naturaleza desmadrada.


Agua y polvo de estrellas

y veintiún gramos

de un nosequé abrasado, indefinible,

que pregunta y tirita.


No sé si soy alguien

si soy quién ,

soy algo o el compendio

de nada y su contrario.

Solo sé que me pueden las querencias,

que la tierra me llama con voz sólida

y que , insinuante, apenas perceptible,

hacia arriba me arrastra

el susurro del cielo.


Yo no puedo partirme...capeo a duras penas

el temporal , cantando

bajo la lluvia de contradicciones,

hundiendo mis raíces

fuertemente en la arcilla

y esperando que escampe.


Que después del diluvio

pese menos el aire purgado de impurezas.


Y ya no importe tanto morirse sin saber

qué existe  tras el pálpito absurdo y esencial

que a cada hombre apremia a perseguir misterios.