viernes, 21 de abril de 2017

Cante jondo



Cante
llega en el aire un cante,
como el quejío
del desvarío
de un pecho herío,
triste y amante.

Lamento
prendido sobre el viento,
que pone un broche
de oro en la noche
con su derroche
de sentimiento.


Desflora,
en qué bendita hora,
la madrugada
que ensangrentada
queda hechizada
hasta la aurora.

Tan hondo, tan hondo...

tan hondo tan hondo tan hondo...

la voz serena
busca la pena
que la encadena
y la cercena
y la gangrena...

y la envenena
y la enajena
y la condena....

sin ver el fondo...

sin ver el fondo....


Sin ver el fondo.