sábado, 22 de abril de 2017

Los rumores del Louvre


La duda es desde siempre
pecado capital de los amantes
y su castigo eterno.

Y acaso fluctuar desde lo álgido
hasta lo dolorido su ventura .

Siendo voluta aérea como eres
no es extrañoque sientas extrañeza
de que anide pasión en lo tangible.

De que pueda lo sólido albergar
una ambición feroz por deshilarse
en un suspiro ingrávido infinito

Dulcifican su rostros las estatuas
cuando un rayo de Sol las acaricia
y hasta su hombro llegan las palomas

Late
en el vientre del mármol la preñez
de los sueños de lava macerados
en la quietud de siglos
Su bostezo volcánico perturba
la calma de los parques.
más que el perfume de las madreselvas.

No sabes que Afrodita desvelada
espera unos ojos que resbalen
sobre su cuerpo níveo

Que enciende el aire de París de noche
un rumor que le llega de una sala del Louvre.